Fórmula 1
Sergio Pérez estuvo cerca de recibir una sanción de cinco años en F1
Un tratamiento tras el Gran Premio de Malasia generó una investigación bajo las normas antidopaje. El mexicano expuso el episodio en redes sociales y puso en alerta a la FIA.
El paso de la Fórmula 1 por Malasia en 2017 dejó una situación que pudo haber tenido consecuencias inesperadas para Sergio Pérez. El piloto mexicano quedó bajo la lupa por un tratamiento intravenoso recibido después de la carrera, en una época en la que las normas antidopaje podían derivar en sanciones de extrema gravedad.
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Otmar Szafnauer, quien por entonces estaba al frente de Force India, recordó el episodio durante su habitual participación en el podcast High Performance Racing. El escenario era el circuito de Sepang, reconocido por sus elevadas temperaturas y altos niveles de humedad, condiciones que exigían al máximo a los protagonistas.
Después de la competencia, Pérez no se encontraba bien y su fisioterapeuta tomó una decisión que terminó generando un problema inesperado: le administró por vía intravenosa una solución con electrolitos y agua para ayudarlo a recuperarse.
El inconveniente estaba en la forma de administración. Las normas antidopaje prohibían ese procedimiento en determinadas circunstancias, por lo que el mexicano podía quedar expuesto a una sanción de hasta cinco años.

El caso, además, tomó otra dimensión por una publicación del propio piloto. Szafnauer contó que Pérez compartió una imagen del tratamiento en Instagram, dejando registrado públicamente lo que había ocurrido.
“Año 2017: Sergio no se encuentra bien en Malasia. Malasia puede dejarte agotado debido al calor. Tras la carrera, su fisioterapeuta decide que es buena idea administrarle suero intravenoso con electrolitos y agua; algo totalmente contrario a las normas antidopaje”, relató el exdirectivo.
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“Y Sergio, el genio, decide publicarlo en Instagram”, agregó Szafnauer. Ante la consulta sobre por qué recibir electrolitos de esa manera podía representar un problema, fue contundente: “No está permitido, no por vía intravenosa. Va contra las normas antidopaje. Se enfrentaba a una sanción de cinco años”.

La defensa del piloto se apoyó, entre otros argumentos, en que un tratamiento similar podría haber sido aplicado en un hospital si Pérez hubiera recibido atención médica allí. Szafnauer recordó que el asunto comenzó a tomar fuerza cuando viajó hacia Japón, donde se disputaba la siguiente fecha del calendario.
“Ese fue parte del argumento. Así que aterricé en Japón. Creo que eran carreras consecutivas: Malasia y luego Suzuka. Aterricé y mi teléfono echaba humo por este asunto. Entonces pensé: ‘Tengo la solución’. Llamé a mi amigo Mark Gay, un abogado deportivo de primer nivel y entre Mark, Julie, Jacoby y yo, logramos solucionarlo”.

El antiguo jefe de Force India explicó que la FIA tuvo que analizar el caso en profundidad debido a que el procedimiento había quedado expuesto en las redes sociales del propio Pérez. Finalmente, la situación no derivó en la sanción que podía haber dejado al mexicano alejado de la Fórmula 1 durante años.
“Pero estuvo cerca; se enfrentaba a una sanción de cinco años”, concluyó Szafnauer al recordar aquel episodio ocurrido después de la última visita de la categoría a Sepang.