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70 años de una hazaña inolvidable
Hace 70 años, un 2 de septiembre de 1956, Juan Manuel Fangio escribía en Monza una de las páginas más grandes de su extraordinaria historia deportiva. Esa hazaña fue recordada este domingo en el Museo Juan Manuel Fangio
A bordo de una Ferrari, el piloto de Balcarce alcanzaba su cuarto campeonato mundial de Fórmula 1, en una definición que quedó para siempre en la memoria del automovilismo.
La carrera no fue sencilla. Fangio debió detenerse por problemas en su auto y el campeonato parecía alejarse. Pero entonces apareció uno de esos gestos que trascienden las pistas: Peter Collins, su compañero de equipo, le cedió su Ferrari, permitiéndole regresar a la competencia.
Fangio terminó segundo, detrás de Stirling Moss, y ese resultado fue suficiente para consagrarlo campeón del mundo por cuarta vez.
Una hazaña deportiva, pero también una historia de compañerismo, generosidad y grandeza.
A siete décadas de aquel día inolvidable, el recuerdo de esa consagración volvió a reunirse en el Museo Juan Manuel Fangio de Balcarce, el lugar donde la historia del Chueco sigue viva y donde cada auto, cada trofeo y cada fotografía permiten volver a viajar en el tiempo.
En el encuentro, que reunió a invitados especiales, entre ellos los hijos del quíntuple campeón mundial, además de autoridades y representantes vinculados a la historia de Fangio. La actividad incluyó saludos institucionales, un panel dedicado a la historia del automovilismo y un espacio de camaradería que culminó con un aperitivo y ágape.
Allí se celebró aquel momento que unió para siempre a Fangio, Ferrari, Monza e Italia.