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Agentes de IA: cómo las empresas argentinas automatizan tareas repetitivas y transforman el trabajo cotidiano
La nueva generación de inteligencia artificial ya no solo responde consultas: ejecuta procesos, toma decisiones dentro de parámetros definidos y colabora con empleados en áreas como atención al cliente, logística, finanzas y salud. Bancos, cadenas de retail y empresas de distintos sectores aceleran su adopción en Argentina para ganar productividad y reducir tiempos operativos.
La inteligencia artificial generativa atraviesa una nueva etapa en el ámbito corporativo. Tras el desembarco masivo de los chatbots, las empresas comenzaron a incorporar agentes de IA, sistemas capaces de ejecutar tareas de manera autónoma, interactuar con múltiples aplicaciones y completar procesos que hasta hace poco requerían intervención humana.
En Argentina, bancos, compañías de retail, operadores logísticos y prestadores de salud ya desarrollan proyectos piloto o implementaciones productivas con el objetivo de automatizar tareas repetitivas, reducir costos operativos y liberar tiempo de los empleados para actividades de mayor valor agregado.
Del chatbot al agente inteligente
A diferencia de un asistente conversacional tradicional, un agente de IA puede consultar bases de datos, completar formularios, generar reportes, analizar documentos y coordinar acciones entre distintos sistemas empresariales. Su funcionamiento combina modelos de lenguaje con herramientas de automatización e integración mediante APIs.
"La diferencia es que el agente no solo responde una pregunta: también ejecuta una acción autorizada dentro del proceso de negocio", explica Marcelo Rinesi, especialista en inteligencia artificial y docente universitario.
De acuerdo con la consultora Gartner, hacia 2028 al menos el 33% de las aplicaciones de software empresarial incorporarán agentes de IA, frente a menos del 1% registrado en 2024. La firma estima además que una parte significativa de las decisiones operativas diarias contará con asistencia de estos sistemas.
Bancos, retail y logística pisan el acelerador
El sector financiero figura entre los más avanzados. Entidades bancarias utilizan agentes inteligentes para resumir documentación crediticia, analizar antecedentes de clientes, responder consultas internas y asistir a operadores de atención sin reemplazar la validación humana en procesos sensibles.
En el retail, las aplicaciones se concentran en la gestión de inventarios, la actualización automática de catálogos, el seguimiento de pedidos y la generación de respuestas para canales de atención digital. Esto permite disminuir tiempos administrativos y mejorar la experiencia del consumidor.
La logística también encuentra oportunidades concretas. Empresas del sector emplean IA para optimizar recorridos, priorizar entregas según variables operativas, detectar demoras y elaborar reportes en tiempo real para los equipos de planificación.
En salud, hospitales y prestadores privados experimentan con agentes que colaboran en la organización de turnos, la clasificación administrativa de estudios médicos y la elaboración de resúmenes clínicos, siempre bajo supervisión profesional para cumplir con los estándares regulatorios y de privacidad.
El desafío ya no es tecnológico
Para Alejandro Melamed, consultor especializado en transformación digital y futuro del trabajo, el principal cambio no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas. "La clave está en rediseñar procesos y capacitar a las personas para trabajar junto con la inteligencia artificial. Las organizaciones que obtienen mejores resultados son las que combinan tecnología con gestión del cambio", sostiene.
Los CIO consultados coinciden en que el retorno de inversión suele medirse en horas de trabajo recuperadas, reducción de errores y mayor velocidad para ejecutar procesos administrativos. Sin embargo, remarcan que la supervisión humana continúa siendo indispensable, especialmente en decisiones financieras, legales o vinculadas con datos sensibles.
Con la llegada de modelos cada vez más capaces y plataformas empresariales que integran agentes de forma nativa, la automatización inteligente comienza a consolidarse como uno de los principales motores de transformación digital en Argentina. El desafío para las organizaciones ya no consiste en preguntarse si incorporarán agentes de IA, sino en identificar qué procesos pueden automatizar de manera responsable para mejorar su competitividad sin perder el control sobre las decisiones críticas.
